JORDI LLAVINA En la guerra del Tit, los mal llamados tuaregs libraron una batalla desigual contra el imperio francés. Era en 1902, y con el genocidio nada disimulado ejecutado por las tropas galas se pierde cualquier posibilidad de constituir el legítimo país de los “señores del desierto”: un pueblo nómada, de rancio abolengo y nobles costumbres, de osados guerreros tocados por un velo, alejados del islam y conocedores de la lengua tamahaq. Por un azar favorable en el múltiple haz de las desgracias, el padre Charles de Foucauld - un típico ejemplar de la filología restauradora de fines del siglo XIX - recopila la literatura y las tradiciones orales del Ahaggar y fija la gramática de la lengua tamahaq.
(Por gentil concesión de LA VANGUARDIA)
POESÍA - “Tuareg. Cants d’amor i de guerra de l’Ahaggar” Teresa d’Arenys (Edición) - Fotografía de Miquel Petit Angle Editorial 165 Páginas, 2.350 Pesetas